Cambridge University Press en busca de la integración global
El 2020 fue un año extremadamente retador, la crisis sanitaria ha obligado a todas las industrias a generar cambios en su forma de trabajo. La implementación de la distancia social ha movilizado a las empresas a modificar sus procedimientos de trabajo y asegurar que las actividades se ejecuten efectivamente.
Los beneficios de un buen análisis estratégico son incontables y pueden muy bien hacer la diferencia entre el crecimiento/adaptación o el fin de un negocio. Entre ellos se encuentran:
Pero el mundo no se puede detener, la nueva normalidad tiene consigo importantes retos, como mantener la operación de nuestro negocio por medios virtuales y vía remota.
La urgencia de los negocios por mantener sus ingresos en medio de la crisis ocasionada por la pandemia es en este momento la principal preocupación de sus propietarios y encargados. Muchos negocios, como restaurantes, comercios, prestadores de servicios, vieron reducida drásticamente su capacidad operativa a causa de las restricciones de movilidad impuestas para contener la pandemia. Y esto representa un reto enorme para que los negocios que no funcionaban en línea, o dependen del contacto directo con sus clientes, puedan preservar su nicho de mercado y continuar operando.
De acuerdo con la casa consultora Stastista, en su estudio sobre el porcentaje de compradores online México 2017-2024, más del 55% de los mexicanos hará parte o todas sus compras a través de Internet. Hasta 2019, ese porcentaje representaba 39%, pero debido al confinamiento ocasionado por la pandemia COVID-19, se prevé que este año se dé un salto importante.